Antes un ateo o agnóstico era una pesona que intelectualmente adoptaba una actitud y posición. Hoy en día carecen en su gran mayoría de la inteligencia y de unos conocimientos filosóficos mínimos. Así se dedican a perder el tiempo en estas chorradas.
Y no me refiero a la desaparción de símbolos religiosos, ni a que no se puedan usar los centros cívicos para homenajear y recordar a los fallecidos. Me refiero al intento de crear unos ritos artificiales copiando a la religión católica. Bautismos láicos, comuniones láicas,…
Que me parece muy bien que si no crees, pues no crees. La fé es un don de Dios que si hay una escucha activa, puedes o no tener. No es “obligatorio” creer, pero sí es obligatorio una actitud inteligente.
A este paso veremos sacerdotes laicos dando la comunión laica después de la consagración laica, y pidiendo poder celebrarlo en iglesias católicas abiertas a usos múltiples.
Anda y que se vayan a ayudar a los del tercer mundo, ah no, eso es cosa de los misioneros católicos ¿no?
Como a muchos os ha gustado el vídeo de Sonya Yoncheva, más que por ella, por la canción que interpreta, os dejo el mismo tema interpretado por Anna Netrebko cantando la misma canción en el concierto final del Prom británico the Last Night of Proms:
En la noche del 21 de enero se celebró un concierto especial en homenaje y celebración del cumpleaños de Plácido Domingo (pocos homenajes se le hacen al gran maestro y madridista).
En este extraordinario concierto retransmitido por La2 pudimos descubir a alguien que en nuestra época de estudiantes nos habría hecho aprender mucho más sobre la música: Sonya Yoncheva cantando un fragmento del cuarto acto de la opereta Giudditta: “Meine lippen sie küssen so heiss” que traducido es “Mis labios que besan tan ardientes”.
Hasta los alcornoques como yo, se ablandan con tu voz. Pero no es solo eso, como bien decía anoche Teresa Berganza, es que además eres un ejemplo como profesional y persona. Que aprendamos de tu ejemplo. Y además madridista merengue.